Arte y Confort a Bordo del Leonardo da Vinci
El Leonardo da Vinci es un barco fluvial que combina elegancia clásica, comodidad moderna y un ambiente íntimo para descubrir los paisajes más encantadores del Rin y otros ríos europeos. Completamente renovado en 2011, este barco de escala humana mide 105 metros de largo y 11,4 metros de ancho, y puede acoger hasta 143 pasajeros en un entorno sobrio y refinado. Su decoración, en tonos beige y topo con detalles dorados, rinde homenaje al genio artístico de Leonardo da Vinci, creando una atmósfera serena y sofisticada.
Instalaciones a bordo
El Leonardo da Vinci está diseñado para ofrecer una experiencia de crucero cómoda y relajante. En el puente superior se encuentra el restaurante panorámico, donde los pasajeros pueden disfrutar de sus comidas con vistas al paisaje fluvial. También en esta cubierta se ubica el salón-bar, elegantemente amueblado, con pista de baile y grandes ventanales que permiten contemplar el entorno mientras se disfruta de una copa o de las animaciones nocturnas. El puente sol, equipado con tumbonas y zonas de sombra, es ideal para relajarse al aire libre. Además, el barco cuenta con una recepción con tienda de recuerdos, un pequeño gimnasio y conexión Wi-Fi en todo el barco.
Camarotes cómodos y excelentemente equipados
El barco dispone de 72 camarotes exteriores distribuidos en dos cubiertas. En el puente superior, los camarotes cuentan con ventanas altas correderas, mientras que en el puente principal disponen de grandes ventanas fijas. Todos los camarotes están equipados con baño privado con ducha y WC, televisión, caja fuerte, aire acondicionado individual, teléfono interno y electricidad de 220V. También hay una suite y un camarote individual, así como una cabina adaptada para personas con movilidad reducida. La distribución y el diseño de los camarotes están pensados para ofrecer funcionalidad, privacidad y confort.
Gastronomía fresca y refinada
La cocina del Leonardo da Vinci es uno de sus mayores atractivos. A bordo se sirve una gastronomía francesa refinada, elaborada con ingredientes frescos y de calidad. El desayuno se presenta en formato buffet, con una amplia variedad de opciones dulces y saladas. El almuerzo y la cena son servidos en mesa, con menús de varios tiempos que incluyen entradas, platos principales y postres, acompañados de vinos cuidadosamente seleccionados. Las cenas de gala y las noches temáticas ofrecen momentos especiales para disfrutar de la cocina regional en un ambiente festivo y elegante, con el paisaje fluvial como telón de fondo.
Ambiente y servicios
El ambiente a bordo del Leonardo da Vinci es tranquilo, acogedor y elegante, ideal para quienes buscan una experiencia de crucero relajada, pero con estilo. La tripulación, compuesta por 25 profesionales, ofrece un servicio atento y personalizado. Aunque no dispone de servicio de lavandería, el barco cuenta con todas las comodidades necesarias para una estancia confortable. Las actividades a bordo incluyen música en vivo, juegos, sesiones de gimnasia matutina y momentos de convivencia que enriquecen la experiencia del viaje.