Un crucero fluvial por el Mosela te permite admirar uno de los paisajes fluviales con más encanto de Alemania. Las numerosas curvas y bucles del río ofrecen encantadoras vistas del hermoso paisaje y de sus pequeños pueblos en sus orillas. Además, disfrutarás de un servicio y un confort de alta calidad a bordo de las embarcaciones fluviales que recorren esta ruta.
Crucero por el Mosela: un entorno pintoresco
El Mosela atraviesa Francia, Luxemburgo y Alemania. Nace en el Col de Bussang, en la cordillera de los Vosgos, y desemboca en el Rin en Coblenza tras recorrer unos 544 kilómetros. La mejor época para navegar por el Mosela es en los meses de mayo a septiembre.
Disfruta de los viñedos a lo largo del camino y navega observando pintorescos pueblos, antiguos castillos y ruinas por paisajes rocosos. El vino, de larga tradición y generalmente blanco, caracteriza el paisaje del Mosela. En un crucero fluvial, podrás deleitarte con una copa del famoso vino blanco del Mosela mientras navegas junto a famosos pueblos vinícolas y viñedos. En un crucero por el Mosela no se puede perder la encantadora ciudad francesa de Metz. Esta pintoresca ciudad, con su imponente catedral de Saint-Étienne de Metz y otros monumentos históricos, es de visita obligada.
Thionville también es una bella ciudad. El Musée du Pays Thionvillois ofrece información sobre el pasado de la región. En algunos edificios, como el castillo de Volkrange, vivirás la historia en primera persona. Si tu crucero fluvial le lleva al pueblo vinícola luxemburgués de Schengen, estás casi obligado a conocer el símbolo del pueblo, su iglesia y su castillo.
Un punto culminante es la curva del Mosela en Bremm, donde el Mosela serpentea alrededor de un viñedo. En resumen: ¡no te aburrirás ni un solo momento en el Mosela!