Patreksfjörður, situado en los fiordos occidentales de Islandia, es un encantador pueblo de unos 650 habitantes. A principios del siglo XX, fue pionero en la pesca islandesa. En la actualidad, muchos de sus habitantes siguen dedicándose a la pesca, y esta actividad es la principal industria de la zona. Las vistas más hermosas de la zona son los acantilados de Látrabjarg, la playa de Rauðasandur y la cascada de Dynjandi.