Navegando con el Van Gogh - Un crucero inspirado en el arte del famoso pintor
El Van Gogh es un barco fluvial que rinde homenaje al célebre pintor neerlandés. Completamente renovado en 2018, este barco ha sido rediseñado siguiendo los nuevos estándares de CroisiEurope, ofreciendo espacios más amplios, luminosos y elegantes. Su decoración combina tonos azul grisáceo y naranja, con guiños al impresionismo y puntillismo, técnicas que Van Gogh dominó. Algunas de sus obras más icónicas, como las de la serie Girasoles, decoran los espacios comunes, creando un ambiente artístico y acogedor. Con una eslora de 110 metros y una manga de 11,1 metros, el Van Gogh ofrece una navegación estable y cómoda. Tiene capacidad para 105 pasajeros, distribuidos en 54 camarotes exteriores repartidos entre dos cubiertas. La tripulación, compuesta por 25 personas, garantiza un servicio atento y personalizado durante todo el viaje.
Camarotes con estilo y funcionalidad a bordo
Los camarotes del Van Gogh están diseñados para ofrecer confort y tranquilidad. En el puente superior, los 20 camarotes cuentan con balcón francés y ventanas panorámicas deslizantes, mientras que los 34 camarotes del puente principal disponen de ventanas altas. Todos están equipados con baño privado con ducha y aseo, televisión, caja fuerte, teléfono interior, climatización individual, toallas y conexión Wi-Fi. La decoración interior mantiene la estética artística del barco, con detalles que evocan la obra de Van Gogh.
Gastronomía y espacios comunes
El restaurante se encuentra en la parte trasera del puente superior y ofrece una cocina refinada en un ambiente elegante y relajado. Todas las comidas se sirven allí, con mesas de distintos tamaños y vistas panorámicas del paisaje fluvial. En la parte delantera del mismo puente se encuentra el salón-bar, decorado con gusto y equipado con pista de baile, donde se celebran veladas, juegos y actividades sociales.
Relajación al aire libre
La cubierta solar es el lugar ideal para disfrutar del aire libre. Equipado con cómodas tumbonas y una amplia zona de sombra, permite a los pasajeros relajarse mientras contemplan los paisajes del sur de Francia. También se ofrecen sesiones de gimnasia matutina para quienes deseen comenzar el día con energía.
Una experiencia cultural y estética
El Van Gogh no es solo un barco, sino una experiencia sensorial que combina arte, confort y descubrimiento. Navegar por el Ródano y el Saona a bordo de este barco es sumergirse en un universo de belleza visual, historia y cultura, todo ello enmarcado por la inspiración de uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos.
Navega a bordo del Van Gogh y descubre Europa como una obra de arte en movimiento, donde cada paisaje, cada ciudad y cada momento se convierten en una experiencia vibrante e inolvidable.