Disfruta de la naturaleza en los Grandes Lagos del subcontinente norteamericano
En un crucero por los Grandes Lagos, podrás admirar la gran diversidad de la región con su hermosa naturaleza y sus vibrantes ciudades. Visita las inigualables cataratas del Niágara y ciudades como Chicago, Toronto o Detroit y observa las bandadas de aves sobre el agua.
Los Grandes Lagos se encuentran al noreste del continente norteamericano, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos. Los cinco lagos de agua dulce interconectados, el lago Erie, el lago Hurón, el lago Michigan, el lago Superior y el lago Ontario, están conectados con el océano Atlántico a través del río San Lorenzo. El paisaje de la región es sumamente diverso: en sus inmediaciones se pueden encontrar densos bosques, dunas, pantanos, llanuras y acantilados. En los bosques viven linces, osos negros y alces, y en los lagos habitan numerosas especies de peces, como lucios y truchas.
Los meses de mayo a octubre son especialmente adecuados para un crucero por los Grandes Lagos.
Toronto, Chicago y cataratas del Niágara
Dependiendo del itinerario, podrás visitar ciudades como Toronto o Chicago, explorar los bellos paisajes naturales que rodean los lagos y, posiblemente, las populares cataratas del Niágara. Toronto es la segunda ciudad más grande de Canadá, situada en la orilla noroeste del lago Ontario. Se recomienda pasear por el paseo marítimo y tomar el sol en una de las playas de la ciudad. Toronto es una metrópoli cosmopólita en donde las culturas de todo el mundo se dan la mano para darle un ambiente muy especial.
Chicago es una ciudad de arquitectura moderna y una vibrante escena artística y cultural. La ciudad ofrece numerosos teatros; se puede visitar uno de los famosos Chicago Improve Shows, por ejemplo. Los interesados en el arte pueden acudir a las exposiciones del Instituto de Arte de Chicago, que exhibe obras de numerosos artistas internacionales. O simplemente pasear por la orilla del lago y admirar los impresionantes rascacielos.
Las magníficas cataratas del Niágara, situadas entre los lagos Ontario y Erie, bien merecen una visita, sea cual sea la hora del día. Por la noche, las cataratas se iluminan espectacularmente. A orillas de los lagos hay rutas de senderismo de todos los niveles de dificultad y además, hay la posibilidad de subirse a una lancha para acercarse a las caidas de agua - una experiencia inolvidable.