¿Qué puedes hacer para evitar el mareo?
¿Por qué hoy en día casi no se nota?
Gracias a los avances tecnológicos, el riesgo de mareo a bordo se ha reducido al mínimo. Los barcos modernos están equipados con estabilizadores que reducen notablemente el movimiento provocado por las olas. Además, la mayoría de los cruceros navegan por zonas de aguas tranquilas. Y cuanto más grande es el barco, menos se nota el movimiento.
El crucero adecuado para ti
Si te preocupa el mareo, no tienes por qué renunciar a vivir la experiencia de un crucero. Puedes elegir un camarote en una zona del barco donde el movimiento se percibe menos: en el centro y en una cubierta intermedia. Evita las zonas delanteras (proa) y traseras (popa), donde suele moverse más.
También la ruta influye: las travesías por el Atlántico o el Mar del Norte suelen ser más movidas que un crucero por el Caribe (especialmente en invierno) o por el Mediterráneo (más tranquilo en verano). Las navieras adaptan sus rutas según el clima y evitan las zonas con mal tiempo gracias a previsiones muy precisas.
Consejos prácticos contra el mareo
Si eres propenso al mareo, hay varios métodos sencillos que pueden ayudarte. Lo más importante es mantener la calma: no te obsesiones con la idea del mareo. Distráete, mantente al aire libre, mira al horizonte y respira profundamente. Evita leer o usar mucho el móvil si el barco se mueve.
También puedes recurrir a remedios naturales como pulseras de acupresión, infusiones de jengibre o caramelos de menta. Y si lo prefieres, lleva contigo pastillas específicas para el mareo, recomendadas por tu farmacéutico. En la mayoría de los barcos, también puedes obtener ayuda médica a bordo si la necesitas.