SeaDream II: el arte de viajar sin multitudes
El SeaDream II es un yate de lujo que ofrece una experiencia de navegación íntima, elegante y profundamente personalizada. Con solo 112 pasajeros a bordo y una tripulación de 95 personas, este barco de 105 metros de eslora es ideal para quienes buscan privacidad, servicio impecable y la sensación de estar en su propio yate privado.
Suites que se sienten como tu hogar en el mar
Las 56 suites del SeaDream II están diseñadas para ofrecer confort absoluto. Con camas convertibles, ropa de cama de lujo, baños de mármol, minibar incluido y detalles como albornoces, carta de almohadas y productos de baño Bvlgari, cada espacio está pensado para mimarte. Algunas suites ofrecen vistas panorámicas y zonas de estar independientes.
Cocina de autor, sin horarios ni etiquetas
La gastronomía a bordo es uno de los pilares de la experiencia SeaDream. Con menús que cambian a diario y se adaptan a los ingredientes locales, puedes cenar al aire libre bajo las estrellas, disfrutar de un desayuno frente al mar o pedir lo que desees a tu suite. Todo está incluido, desde los vinos hasta los cócteles, y el servicio es tan atento como discreto.
Vida a bordo: elegancia relajada y espontaneidad, bienestar que fluye con el ritmo del mar
El SeaDream Spa ofrece tratamientos tailandeses, masajes en cubierta y un gimnasio con vista al océano. También hay piscina, jacuzzi, camas balinesas y una marina retráctil desde la que puedes practicar deportes acuáticos como kayak, paddleboard, snorkel o esquí acuático, todo incluido. En lugar de espectáculos programados, el SeaDream II ofrece experiencias auténticas: cine bajo las estrellas, degustaciones, noches temáticas, piano bar y cenas privadas en cubierta. Puedes leer en la biblioteca, jugar al golf en el simulador o simplemente dejarte llevar por el ritmo del mar. La atmósfera es la de un club privado flotante, donde cada pasajero es tratado como un invitado especial.
Embárcate en el SeaDream II y descubre cómo se siente viajar sin prisas, sin protocolos y con la libertad de disfrutar del mar como si fuera solo para ti.